¿Debería Aceptar o Rechazar una Invitación a Otra Iglesia?





Creo que la mayoría de nosotros ha recibido alguna vez o muchas veces, una invitación a otra iglesia, ya sea con un objetivo misional o simplemente debido a un evento generalmente familiar o de un círculo cercano.  

Es evidente que cuando tenemos un testimonio de la verdad nos preguntemos: ¿Será buena idea ir a otra iglesia? ¿Será un error? ¿Cómo lo hago para no ir y no ofender con el rechazo? ¿Debería negarme siempre y dejarlo en claro a mis amigos? 

Si lo vemos desde un punto de vista externo, recibir una invitación a otra iglesia no tendría por qué ser malo, pues es lo que nosotros también hemos hecho muchas veces, y lo que los misioneros de tiempo completo hacen cada día.

Clay Gorton, quien fuera Presidente del Centro de Capacitación Misional de Chile, una vez compartió:
Visitar otras iglesias y explorar diferentes religiones puede ser una maravillosa experiencia esclarecedora que recomiendo que todos hagamos de vez en cuando. Les ayudará a aprender más sobre las creencias de los demás y les volverá más comprensivos y empáticos. También podrá ver nuestras propias creencias desde una perspectiva diferente y desarrollar un mayor aprecio por el Evangelio. Muchas misiones en todo el mundo alientan a sus misioneros a tener experiencias culturales visitando otras iglesias para que puedan relacionarse mejor con las personas que enseñan. 


Visitar otras iglesias con amigos no Santos de los Últimos Días (SUD) será un buen ejemplo para ellos y puede alentarlos a que también visiten nuestra iglesia. A menudo encuentro que mostrar interés en las creencias de otras personas generará un interés recíproco. Considere las parábolas de  "La abeja imprudente, el Owl Express y Las dos lámparas" en el artículo escrito por el Élder James E. Talmage, aquí.
Al visitar otras iglesias, tenga cuidado de no olvidar sus propios convenios. Todavía es importante que asista a su propia barrio cada domingo. Asistir a otras iglesias nunca puede sustituir la renovación de su convenio bautismal cuando toma la Santa Cena. Si hay un conflicto de tiempo, posiblemente podría asistir a otro barrio de la Iglesia que está programado en un horario diferente, pero yo no haría de esto un hábito. Debe explicarles a sus amigos por qué siente que es tan importante no perderse su propio servicio. Esto les mostrará que no toman su fe a la ligera y que tienen un gran amor y devoción hacia nuestro Salvador. Espero que esto ayude.


Recuerdo la época en que era Diácono hasta cuando era Presbítero. Por alguna razón recibía constantemente muchas invitaciones a otra iglesia, aunque generalmente fue por algún bautizo, matrimonio o funeral. En esa época, sentía como si estuviera haciendo algo muy malo. Con el tiempo la experiencia me ha hecho entender que no podemos encerrarnos en un mundo aparte. En la misión comprendí que ceder con respeto producía interesantes chances de predicar con más poder.

Aún cuando no hay una respuesta terminante sobre esta cuestión, nos queda considerar las cosas positivas que podemos obtener de una experiencia distinta, considerando siempre a los demás con sinceridad, y pensando continuamente en buscar oportunidades misionales aunque sean a largo plazo.



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Hernán Felipe Toledo

Ingeniero, viajero, creador de comunidades y amante de difundir inspiración. Actualmente sirve en una Presidencia de Estaca.

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