¿La Atracción al mismo sexo por parte de alguien continuará en la Resurrección?




Mucho se ha hablado las últimas décadas sobre el tema de la atracción al mismo sexo y cómo es posible sobrellevarlo siendo miembros de la Iglesia.

Sabemos de muchos testimonios de personas que han luchado con tal desafío, y han hecho un trabajo maravilloso. Quienes lo enfrentan y no ceden al pecado contra la ley de castidad, demuestran una fe extraordinaria y mucho valor. El Señor nos ama a todos por igual y desea que en cualquier condición guardemos los mandamientos.

Pero, ¿qué dicen los Profetas sobre la atracción del mismo sexo en la próxima vida?

En el Manual del alumno de matrimonio eterno, hay un capítulo sobre la atracción del mismo género. Gran parte del capítulo está tomado de un antiguo artículo de Ensign escrito por el Presidente Dallin H. Oaks, actual primer consejero del profeta. En ese capítulo, el Presidente Oaks reconoce que "todos tenemos sentimientos que no elegimos". Luego declara que "Dios ha prometido que él consagrará nuestras aflicciones para nuestro beneficio (véase 2 Nefi 2:2)."


Los esfuerzos que gastamos en superar cualquier debilidad heredada [o desarrollada] construyen una fortaleza espiritual que nos servirá a lo largo de la eternidad. Por lo tanto, cuando Pablo oró tres veces para que su 'aguijón en la carne' se apartara de él, el Señor respondió: 'Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad'. 

En otras palabras, no sólo el Señor nos ayuda a vencer sentimientos como la atracción hacia el mismo sexo en esta vida o en la siguiente, sino que también, si lo permitimos, ¡convertirá esta aflicción en fortaleza que nos servirá por toda la eternidad!

Muchos en el mundo creen que vencer este tipo de sentimientos está mal. Que es innecesario, que es antinatural. Sin embargo, eso es lo que dice el hombre con su limitada visión. Y eso es lo que podríamos pensar cualquiera de nosotros en la iglesia si es que no supiéramos con certeza que el Profeta es quien recibe la verdad sobre este asunto. Y lo cierto es que Dios desea que estas debilidades innatas, naturales, o desarrolladas, se conviertan en fortaleza. Él ha instituido la familia con el matrimonio entre hombre y mujer para obtener el Reino Celestial y la Exaltación, y a quienes les cueste más en algún sentido, les dará más ayuda aún. Así funciona la gracia de Cristo. Todo lo que no somos capaces de dar, después de entregar nuestro máximo, él lo pondrá.



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Hernán Felipe Toledo

Ingeniero, viajero, creador de comunidades y amante de difundir inspiración. Actualmente sirve en una Presidencia de Estaca.

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