Este día es especial porque la Primera Presidencia anunció lo que siempre presentí que se venía. De hecho, una vez en Chile, le dije directamente a élder Uchtdorf en una capacitación en la que se tocó el tema de las mujeres como líderes, que yo no veía ningún impedimento doctrinal a que las hermanas fueran Presidentas de Escuela Dominical. Él comentó esa vez que él tampoco veía ningún impedimento doctrinal enfatizando sólo que el tiempo para establecer una nueva norma no había llegado.
Pues aproximadamente 7 años después, se ha recibido la siguiente instrucción de la Primera Presidencia:
Estimados hermanos y hermanas:
La presidencia de la Escuela Dominical de barrio supervisa los esfuerzos por mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en el hogar y en la Iglesia (véase Manual General, 13.2.2.2). La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles han determinado que, a partir de este momento, el obispo puede llamar a un hombre o a una mujer para servir como presidente o presidenta de la Escuela Dominical de barrio.
Si se llama a un hombre como presidente de la Escuela Dominical, este debe poseer el Sacerdocio de Melquisedec, y sus consejeros y el secretario deben ser miembros varones del barrio. Si se llama a una mujer como presidenta de la Escuela Dominical, sus consejeras y la secretaria deben ser mujeres miembros del barrio.
Las personas que prestan servicio en la Iglesia son llamadas por Dios, y los líderes procuran la guía del Espíritu para determinar a quién llamar (véase Manual General, 30.1.1). En cualquier barrio, la presidencia de la Escuela Dominical podrá estar compuesta en determinado momento o bien por hombres o bien por mujeres, según las circunstancias de la unidad y la inspiración de los líderes.
El presidente de la Escuela Dominical de estaca seguirá siendo un miembro del sumo consejo llamado y apartado por el presidente de estaca (véase Manual General, 13.6).
Felicitamos a todos los que sirven de buena gana en llamamientos de la Iglesia, procurando bendecir a los demás y hacer avanzar la obra del Señor en esta dispensación. Que sean bendecidos y magnificados en sus esfuerzos.
Atentamente,
La Primera Presidencia
Dallin H. Oaks
Henry B. Eyring
D. Todd Christofferson
18 de marzo de 2026

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