Dos Científicos Comprobaron que el Alma Existe así como el Conocimiento Eterno



Dos científicos de renombre internacional han efectuado una serie de experimentos asegurando que pueden probar la existencia del alma. Se trata del médico estadounidense, Dr. Stuart Hamerroff y el físico británico Sir Roger Penrose quien desarrolló una teoría cuántica de la conciencia, que establece que nuestras almas están contenidas dentro de estructuras llamadas microtúbulos, que viven dentro de nuestras células cerebrales.

La idea nace de la comprensión de que el cerebro es una computadora biológica, con 100 billones de neuronas cuyas conexiones sinápticas actúan como redes de información. El Dr. Hameroff, quien es profesor emérito en el Departamento de Anestesiología y Psicología y Director del Centro de los estudios de conciencia de la Universidad de Arizona, y Sir Roger han estado trabajando en la teoría desde 1996. Argumentan que nuestras experiencias de conciencia son el resultado de los efectos de la gravedad cuántica en los microtúbulos, es un proceso al que llaman reducción objetiva orquestada (Orch-OR).

En una experiencia cercana a la muerte, los microtúbulos pierden su estado cuántico, pero la información dentro de ellos no se destruye. O en términos comprensibles, el alma no muere, sino que vuelve al universo.

Esto tiene estrecha relación con las escritura que conocemos: 
Cualquier principio de inteligencia que logremos en esta vida se levantará con nosotros en la resurrección; (DyC 130:18).
Y el espíritu y el cuerpo son el alma del hombre (DyC 88:15).
…el mismo espíritu que posea vuestros cuerpos al salir de esta vida, ese mismo espíritu tendrá poder para poseer vuestro cuerpo en aquel mundo eterno (Alma 34:34).
El Dr. Hameroff explicó la teoría ampliamente en un documental narrado por Morgan Freeman, llamado “Through the wormhole” (A través del agujero de gusano), que fue emitido recientemente por el canal Science en los Estados Unidos. “Digamos que el corazón deja de latir, la sangre deja de fluir, los microtúbulos pierden su estado cuántico. La información cuántica en los microtúbulos no se destruye; no puede ser destruida; simplemente se distribuye y se disipa por el universo“, dijo el Dr. Hameroff.

“Si el paciente es resucitado, esta información cuántica puede volver a los microtúbulos y el paciente dice “Tuve una experiencia cercana a la muerte”, continuó el Dr. . Hameroff. Si el paciente muere, “sería posible que esta información cuántica exista fuera del cuerpo indefinidamente, como un alma”.

El Dr. Hameroff cree que las nuevas ideas sobre el papel de la física cuántica en los procesos biológicos como la navegación en pájaros, ayudan a confirmar la teoría.

Nosotros como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sabemos que existe el espíritu en cada ser humano, y todo lo que aprendemos, lo aprende en realidad el espíritu, que posee una inteligencia, y que por lo tanto es nuestro propio "Yo Soy".

De todas maneras, vemos que el conocimiento científico se acerca cada vez más a la verdad absoluta de la cual tenemos un testimonio.



Dos Científicos Comprobaron que el Alma Existe así como el Conocimiento Eterno Dos Científicos Comprobaron que el Alma Existe así como el Conocimiento Eterno Reviewed by Hernán Felipe Toledo on 18:17:00 Rating: 5

Comenta con Facebook aquí:

(Tarda unos segundos. Puedes comentar con Blogger/Gmail o anónimo más abajo)

2 comentarios:

  1. Hola, disculpa. Sabes donde puedo encontrar la fuente de este articulo? Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Hernán Felipe Toledo12 de enero de 2019, 12:01

    Salió en muchas noticias. Puede buscar palabras claves en Google y saldrán portales noticieros como este: https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&url=https://www.infobae.com/mix5411/2018/03/26/cientificos-confirman-la-existencia-del-alma-y-aseguran-que-esta-no-muere-sino-que-regresa-al-universo/%3FoutputType%3Damp-type&ved=2ahUKEwjnv5ePwOjfAhVLF5AKHaRiCcUQFjAAegQIBRAB&usg=AOvVaw3aHdKPUtZIZTjF2UdgECho&ampcf=1

    ResponderEliminar

Con tecnología de Blogger.