8 Escrituras para Leer para Quienes Están en Conflicto por Estar Solteros



Ser soltero, en sí mismo, no es un estado por el cual nos debamos sentir mal. El no estar casado(a) debe verse como un desafío activo y paciente, en vista de que Dios ha ordenado el matrimonio, pero no debe verse desde la desesperación. Aún así, hay muchos miembros que se ven muy afectados al estar continuamente batallando y no encontrar esa alma gemela.

Aquí hay ocho escrituras para leer cuando estás luchando por ser soltero. Desde las escrituras acerca de aquellos que estaban solos hasta las grandes promesas de Dios, estas escrituras pueden traer consuelo y claridad.

Genesis 2:18-20

 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.

Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo animal del campo; mas para Adán no se halló ayuda que fuese idónea para él.

Isaías 54:4-5

No temas, porque no serás avergonzada, ni te humilles, porque no serás agraviada, porque te olvidarás de la vergüenza de tu juventud y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.

Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

Oseas 2:19-20

Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, y en juicio, y en benignidad y en misericordia.

Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.

Juan 14:18

No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Alma 37:36

Sí, e implora a Dios todo tu sostén; sí, sean todos tus hechos en el Señor, y dondequiera que fueres, sea en el Señor; deja que todos tus pensamientos se dirijan al Señor; sí, deja que los afectos de tu corazón se funden en el Señor para siempre.

1 Nefi 17:13

y también seré vuestra luz en el desierto; y prepararé el camino delante de vosotros, si es que guardáis mis mandamientos. Por lo tanto, al grado que guardéis mis mandamientos, seréis conducidos hacia la tierra prometida; y sabréis que yo soy el que os conduce.

DyC 58:3

Por lo pronto no podéis ver con vuestros ojos naturales el designio de vuestro Dios concerniente a las cosas que vendrán más adelante, ni la gloria que seguirá después de mucha tribulación.

DyC 68:6

Sed de buen ánimo, pues, y ano temáis, porque yo, el Señor, estoy con vosotros y os ampararé; y testificaréis de mí, sí, Jesucristo, que soy el Hijo del Dios viviente; que fui, que soy y que he de venir.

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Hernán Felipe Toledo

Ingeniero, viajero, creador de comunidades y amante de difundir inspiración. Actualmente sirve en una Presidencia de Estaca.

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