Hace 200 Años el Joven José Smith vio al Padre y al Hijo: La Primera Visión




Estamos en el año 2020, doscientos años después de este acontecimiento que iniciaría la preparación del joven José para restaurar la Iglesia de Jesucristo en estos tiempos, es decir, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tal como el Señor la denominó más tarde.

Muchos han querido determinar un día para la Primera Visión, pero yerran en hacerlo. Hay algunos estudios que han concluido días específicos, pero mientras la Iglesia no apruebe tales estudios como verdad absoluta, no son más que eso, sólo estudios que sí se pueden analizar desde un punto de vista más científico, pero no espiritual y oficial como los datos de la Restauración que como doctrina aceptamos. Tanto History of the Church como Journal of Discourses y decenas de libros más aclaran que no se registró la fecha exacta, de modo que lo único oficial que tenemos es la propia declaración del profeta registarada en las escrituras, específicamente en JSH 1:14:
Por consiguiente, de acuerdo con esta resolución mía de recurrir a Dios, me retiré al bosque para hacer la prueba. Fue por la mañana de un día hermoso y despejado, a principios de la primavera de 1820. Era la primera vez en mi vida que hacía tal intento, porque en medio de toda mi ansiedad, hasta ahora no había procurado orar vocalmente.
Estamos precisamente en los primeros días de esta primavera, esperando la Conferencia General de la Iglesia 200 años después, de manera que sí podemos afirmar que estamos en pleno bicentenario.

Es una época notable. La preparación para que el Evangelio fuera restaurado comenzó incluso muchos siglos antes de la Primera Visión, no obstante, desde que el Profeta tuvo esta gloriosa epifanía, podemos afirmar como lo han hechos muchos Apóstoles que se dio inicio al la Restauración del Evangelio, muchas verdades que se perdieron, y posteriormente a la restauración del Sacerdocio y sus llaves, llaves de dispensaciones, ordenanzas salvadoras y exaltadoras, El Libro de Mormón y mucho más. Tanto más que el Presidente Russell M. Nelson ha afirmado hace un año que la Restauración aún no ha terminado.

José Smith se refirió a este día tan importante con estas palabras:
Ciertamente, éste es un día que será por mucho tiempo recordado… un día en el que todas las cosas se combinan para llevar a cabo el cumplimiento de la plenitud del Evangelio… a fin de preparar la tierra para el retorno de Su gloria.
En años todavía cercanos, el Presidente Hinckley y el Presidente Benson afirmaron que este evento es el mayor de todos los acontecimientos ocurridos en el mundo después de la Resurrección del Señor Jesucristo.

El Élder Uchtdorf dijo:

“Lo que sucedió aquí cambió el mundo. Deja que cambie tu vida. A través de nuestra fe en el testimonio personal del Profeta José y la realidad de la Primera Visión, mediante nuestra fe en el testimonio personal del profeta José y en la realidad de la Primera Visión, mediante el estudio y la oración, profundos y sinceros, seremos bendecidos con una fe firme en el Salvador del mundo, quien le habló a José 'por la mañana de un día hermoso y despejado, a principios de la primavera de 1820.'” 



Nos unimos al testimonio de él y de los profetas que han sucedido a José. Ninguno de nosotros estuvo en esa arboleda, pero hemos recibido un testimonio espiritual y sagrado, que de por sí ya es un milagro en nuestras vidas.

Finalmente revivimos las palabras del Élder Holland, quien justo 100 días después de haber sido llamado Apóstol describió la Restauración yendo más allá de los hechos concretos, de esta forma:
El “milagro” constante de la Restauración; los convenios; los templos; vidas de silencioso servicio cristiano que no reciben elogios; la obra del Reino hecha por manos cansadas, manos desgastadas, manos que en algunos casos no se pueden levantar en alto, pero que ciertamente sostienen en todo el sentido sagrado de la palabra.
Y esas manos pueden ser las nuestras, un verdadero milagro para otros que no conocen aún la verdad.

Que el mundo esté en conmoción 200 años después de la visita del Padre y del Hijo, es algo que muchos no imaginaron. El Presidente Nelson prometió en la última conferencia general, que la siguiente conferencia, es decir la que estamos a puertas de presenciar, sería una "conferencia inolvidable" y muy diferente.

Estamos esperando ansiosos la revelación del Profeta en Conferencia para toda la Iglesia y el mundo.

Fuente: Autor Hernán Felipe Toledo






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Hernán Felipe Toledo

Ingeniero, viajero, creador de comunidades y amante de difundir inspiración. Actualmente sirve en una Presidencia de Estaca.

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